La prueba de Pistola Standard se introdujo por primera vez en el calendario internacional en los Campeonatos de Europa de Pilsen en 1969. Por desgracia, es una modalidad que no recibe la atención que debiera en las competiciones internacionales y solamente se tira en unos pocas competiciones. Es una pena, ya que es una modalidad muy variada que nos introduce tanto en el tiro de precisión como de velocidad.
En España tiene mucha aceptación, (en unas comunidades más que en otras) aunque se puede decir que no hay tiradores de alto nivel verdaderamente especializados en Pistola Standard, al contrario de lo que ocurre con las armas olímpicas. Prueba de ello es que los primeros puestos tanto en los campeonatos nacionales como en los internacionales están copados por especialistas de otras modalidades, sobre todo de velocidad.
El récord del mundo está en posesión del americano Erich Buljung con 584 puntos, establecido en los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983, mientras que el récord de España está en posesión de Juan Seguí con 574 desde 1982.
Postura:
En principio, la postura no debería ser muy diferente de la que estemos utilizando para otras modalidades y debería ser mantenida en los tres tiempos; 150, 20 y 10 segundos. La mayoría de los mejores tiradores de la modalidad utilizan una postura casi en línea con el blanco para facilitar un rápido levantamiento del arma (véase por ejemplo el caso de Ragnar Skanaker, el antiguo recordman del mundo con 583 puntos).
Una pequeña modificación que se recomienda es separar un poco más nuestros pies de lo que lo haríamos en las pruebas de precisión y adelantar un poco nuestro centro de gravedad poniendo un poco más de peso en la pierna más adelantada (la derecha para los diestros y la izquierda para los zurdos). Con esto conseguimos absorber mejor el retroceso del arma, que pasará directamente a través de nuestro brazo hasta nuestro hombro. De este modo, la pistola tenderá a bajar después de cada disparo hasta la zona de apunte del 5-6 de manera natural. Los especialistas en pistola velocidad, generalmente ya habrán adoptado estas pequeñas modificaciones en su postura para tirar dicha prueba, por lo que no será necesario realizar cambios.
Respiración:
La respiración es uno de los factores más importantes dentro de esta modalidad, y por lo tanto debe estudiarse como un elemento más en nuestra carrera hacia el dominio de la Pistola Standard. Además, nos puede servir para mantener el ritmo de disparo en las distintas series. En las series de 150 segundos, la respiración será la misma que en las modalidades de precisión, pero los tiempos de descanso entre disparo y disparo son más cortos. Estos tiempos de descanso pueden ser marcados por ritmos respiratorios completos de manera que nos sirvan como un “cronómetro interno” además de permitirnos mantener una mayor concentración y evitar en lo posible la tensión en las competiciones.
En 10 y 20 segundos se recomienda disparar en apnea toda la serie. En las series de 10 segundos no existe otra opción ya que no hay tiempo para más, pero incluso en las series de 20 segundos conviene hacerlo y con una preparación física no debe haber mayor problema para ello.
Sin embargo, somos conscientes de que hay veces que por efecto sobre todo de la tensión mantener la respiración durante toda la serie de 20 segundos se nos puede hacer un poco largo. Para aquellos tiradores que les ocurra esto, existen otros métodos respiratorios que les darán un buen resultado. Los dos más utilizados consisten en hacer una respiración después del tercer disparo de cada serie o bien hacer una respiración después de cada disparo. La ventaja que tiene este último método es que además de ser muy fácil de aplicar, nos ayuda a marcar el ritmo de disparo, sobre todo para aquellos tiradores que suelen tender a correr demasiado en las series de 20 segundos. Aún así, debe ser entrenado para no pasarnos del tiempo.
Culata:
En general, la culata será similar a la que tengamos de otras modalidades, y como recomendaciones se pueden dar las de siempre: Por un lado debe ser cómoda y sin aristas marcadas, que agarre bien y siempre igual y que al levantar el arma con los ojos cerrados nos encontremos con las miras perfectamente centradas de manera natural. Además, la modalidad tiene un retroceso bastante grande y el disparador se encuentra a un kilogramo con lo que el agarre de la culata debe ser bastante fuerte.
Control del disparador:
Si bien el control del disparador es importante en cualquier modalidad, en Pistola Standard es fundamental, sobre todo en 10 segundos. Además, el hecho de que el disparador esté a 1 kilogramo no ayuda nada a mantener un buen control. Se recomienda un disparador en dos tiempos, de manera que el primer tiempo ya se haya quitado en el levantamiento y en el seguimiento de cada disparo, para que cuando centremos las miras en la zona 5-6 del blanco solamente tengamos que preocuparnos del segundo tiempo del disparador. En las series de 20 segundos y sobre todo en las de 10 segundos se suelen pegar bastantes gatillazos, sobre todo si la modalidad no está muy entrenada. Debemos concentrarnos en evitar este error porque si no nos costará muy caro en la competición.
Ritmos de disparo:
Un buen ritmo de disparo es uno de los principales secretos para llegar a lo más alto en Pistola Standard. Incluso en las series de 10 segundos hay suficiente tiempo para un correcto enfoque de las miras si hemos entrenado bien, además siempre debemos dejar un pequeño margen de seguridad por si se nos escapa algún cero.
Empecemos por los 150 segundos. Incluso con tanto tiempo el ritmo de disparo es importante. Aquí, cada disparo debe ejecutarse como si de un disparo de precisión se tratara ( y de hecho lo es). Si embargo, debemos tener presente que no vamos a poder bajar el brazo todas las veces que queramos. Normalmente podremos bajar el brazo una sola vez en cada serie, como mucho dos veces. Por esto debemos actuar con más determinación que en las modalidades de precisión. En el caso de que el tiempo apriete, no hay problema para hacer dos disparos seguidos en las series de 20 segundos, ya que si estamos entrenados nuestra puntuación probablemente no se resentirá.
Las series de 20 segundos debemos considerarlas como series de 150 segundos, sólo que sin bajar el arma. La mayoría de los tiradores disparan con un ritmo demasiado rápido en estas series y no hay por qué correr. Debemos prestar especial atención al primer disparo que debe ejecutarse de forma correcta, pero sin alargar demasiado el tiempo, ya que si no nos va a dejar poco tiempo para el resto de los disparos. El primer disparo deberá partir aproximadamente en unos 5-6 segundos, mientras que el resto de los disparos saldrían a intervalos de 3 segundos, con un segundo para el retroceso y el seguimiento del disparo y dos segundos para el disparo en sí.
En cualquier caso, en 20 segundos no debemos obsesionarnos con el ritmo, ya que necesariamente no tenemos por qué hacer un ritmo exacto en todas las series. Como se ha dicho con anterioridad, los 20 segundos son en realidad como los 150 segundos sólo que sin bajar el arma, así que debemos esforzarnos en que cada disparo sea un 10 más que en mantener un ritmo de disparo siempre exactamente igual.
Las series de 10 segundos merecen toda nuestra atención, ya que en ellas es donde se ganan los campeonatos, sobre todo al más alto nivel. En las series de 10 segundos hacer una buena salida es fundamental. El primer disparo debería salir en 2,5 segundos o incluso por debajo, de manera que deje aproximadamente 1,8 segundos para cada uno de los disparos restantes. Evidentemente, aquí se hace necesario un entrenamiento específico de las salidas que nos permita hacer dieces en menos de 2,5 segundos. Esto debe hacerse tanto en seco como en polígono con fuego real, pero teniendo en cuenta que el entrenamiento en seco nos hará ganar muchos puntos en las salidas.
Inicialmente las salidas deben entrenarse en seco hasta que se convierta en algo natural. Debemos centrarnos en un levantamiento rápido pero al mismo tiempo suave, sin estridencias, de manera que las miras queden perfectamente alineadas cada vez que levantamos el arma. Una vez que consigamos un levantamiento correcto, rápido y a la vez suave, podemos empezar a hacer las primeras salidas con disparo EN SECO. Con la ayuda de un cronómetro, las salidas deben practicarse hasta la saciedad, al igual que hacen los tiradores de velocidad con las suyas. Una vez que dominemos esta técnica, podremos pasar a disparar con fuego real, pero ya tendremos mucho camino andado, ya que dispondremos de una técnica de salidas sólida y sin fisuras que nos permitirá muchos dieces incluso bajo la tensión de la competición.
Cuando estemos entrenando en polígono con fuego real, para acostumbrarnos a los ritmos de 10 segundos y al retroceso del arma y además ahorrar munición, podemos hacer series de 2-3 disparos en lugar de series completas de 5 disparos. Teniendo en cuenta como es lógico que a medida que se acerca la competición debemos hacer más y más series completas de 5 disparos para acostumbrarnos a los ritmos completos.
Ayuda también bastante el hacer series completas a blanco vuelto y con blancos sin zonas. Aunque parezca que “duele” hacer series a blanco vuelto en una modalidad de fuego por el coste que ello supone, al final nos dará sus frutos en unas puntuaciones mucho mejores. Del mismo modo, los blancos sin zonas nos permitirán centrarnos en las agrupaciones y no en los puntos.
Conviene entrenar las series de 10 segundos con un cronómetro para saber exactamente cuánto tiempo nos está sobrando tras realizar el último disparo. Si tenemos entrenador o bien un compañero de entrenamiento puede parar el cronómetro también después del primer disparo para comprobar que lo estamos realizando dentro de un tiempo óptimo.
También debemos utilizar todas las oportunidades que podamos para entrenar en compañía de otros tiradores. Esto nos ayudará mucho a no distraernos en las competiciones cuando un número muy considerable de tiradores estén haciendo todos juntos las series de 10 segundos. Si nuestro entrenamiento ha sido metódico y bien realizado, podremos concentrarnos en nuestro ritmo de disparo personal sin ningún tipo de distracciones por parte de nuestros vecinos de puesto de tiro.
Otra cuestión a tener en cuenta son las interrupciones entre serie y serie para “cantar” los puntos y cambiar los blancos. Debemos acostumbrarnos a estos descansos y ser capaces de concentrarnos de nuevo después de cada uno de ellos. Lo mismo ocurre con las interrupciones debidas al arma o la munición que tarde o temprano se presentarán. Debemos estar preparados para que no nos causen problemas cuando ocurran y al mismo tiempo intentar evitarlas dentro de lo posible con una buena limpieza del arma.
Entre serie y serie podemos estar ocupados con alguna rutina que repetiremos siempre para mantenernos concentrados como por ejemplo estudiar las agrupaciones, ensayar mentalmente o con un cronómetro el ritmo de la siguiente serie, etc. Siempre tratando de evitar pensar en el resultado que se está haciendo o en el que pensamos hacer.
Un último consejo para las series de 10 segundos. En la mayoría de los tiradores, las series de 10 segundos producen agrupaciones ligeramente bajas en relación a las series anteriores. Esto es debido probablemente a que con los ritmos más rápidos se tiende a apuntar un poco más bajo y a que la sucesión de disparos rápidos tiende a bajar el cañón un poco. Muchos tiradores compensan esto corrigiendo un par de clicks hacia arriba.
De un modo similar, debemos prestar especial atención al último disparo de cada serie de 10 segundos. Hay bastantes tiradores que tienden a relajarse un poco antes de tiempo de manera que éste último disparo acaba siendo un ocho. Esto puede evitarse simplemente disparando un sexto disparo imaginario al igual que se hace en velocidad por ejemplo.
Esperamos de corazón que estos consejos sirvan para subir un poco más vuestras puntuaciones. Animo, a entrenar duro que es el verdadero secreto del éxito y buena suerte.